Escándalo

hace tres días salió un reportaje con una noticia sensacional, una noticia que ha indignado al país, que ha roto fronteras, que es una mamada.

Sí es una mamada. Resulta ser que “la periodista más importante de México” (usted sabe quien es) descubrió que el presidente de la República plagió el 28% de su tesis… de licenciatura. DE LICENCIATURA, esto es importante.

¿El plagio es malo? Definitivamente ¿debería no importarnos? No, está bien que nos importe ¿deberíamos escandalizarnos? Eso depende de muchas cosas ¿deberíamos apoyar la moción de retirar el título de Licenciado en Derecho al presidente? ¿deberíamos pedir cuentas contantes y sonantes a la institución que lo graduó? estas son preguntas más interesantes.

Casi todos en México hacíamos tesis, y digo hacíamos porque ya hay una gran variedad de modalidades de titulación, dependiendo de la institución educativa a la que pertenezcamos. Yo sugiero, primero, recordar en qué año se graduó el presidente: 1991; en ese momento no había las herramientas con las que contamos ahora: hoy con una sola frase podemos saber de dónde son los párrafos que nuestros alumnos copian alegremente de algunas páginas. En 1991 no había eso, bueno, ni en el 2001 año en el que yo me gradué. Por esta razón hay que tomar en consideración que aunque haya revisores de tesis, muy pocos podrían saber de memoria los párrafos que se han copiado de alguna obra. Eso no demerita el trabajo de los profesores.

Hay una anécdota lindísima de cuando mi hermana estaba en secundaria, le piden un ensayo y ella, listilla, copia la introducción que había escrito un entendido sobre la obra en cuestión. El intelectual, de quien se me escapa el nombre, sacó 9 ¿podemos decir que la maestra de mi hermana era mala? No, tal vez se le pueda acusar de que no se dio cuenta de que el vocabulario del ensayo no era el vocabulario de una niña de secundaria, pero no podía saber mucho más. Por eso me parece que lo que pasó con los asesores de la Universidad Panamericana pudo ser un error de metodología, no necesariamente dolo o estupidez.

La universidad dice que graduó a un alumno que había cumplido con todos los requisitos para graduarse y es verdad. Nos guste o no así fue, porque, una vez que se aceptó su tesis y la defendió frente a un sínodo y éste lo aprobó, cumplió con el requisito. Si acaso deberían estar buscando a su asesor de tesis y a su sínodo y fincarle responsabilidad a ellos, lo cual también me parece injusto, por lo que ya mencioné.

Ahora bien, mencioné que era de licenciatura, porque eso también es relevante: ninguna tesis de licenciatura ha descubierto el hilo negro. Va a haber quienes digan que ha habido políticos que renuncian luego de que les encuentran un plagio, sí y eran plagios de tesis de doctorado. En los estudios de doctorado a uno lo enseñan a investigar y la investigación debe ser original, en licenciatura no. Es mucho más grave y relevante el que alguien plagie su tesis de doctorado que la de licenciatura. No digo que no sea malo, es malo, pero hay que dimensionar.

La nota de la periodista tiene poco rigor y si es lo peor que le pudo encontrar al presidente, es de pena.

 

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de Ginísima Persona

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